La combinación de exceso de sueño, sedestarismo y malos hábitos podrían provocar una muerte súbita prematura: su probabilidad es cuatro veces mayor con esta triple combinación.
Los factores de riesgo analizados y que representaron la probabilidad máxima de sufrir muerte prematura son: demasiado sueño (más de 9 horas cada noche), demasiado tiempo en sedentarismo (más de 7 horas al día) y la falta de ejercicio (menos de 150 minutos por semana), así como la combinación de un consumo de alcohol elevado, tabaquismo y falta de sueño (menos de 7 horas por noche).
Ambas combinaciones de tres variantes se asocian con un aumento en cuatro veces del riesgo de muerte prematura. La combinación de la inactividad física y el exceso de sueño, la inactividad física y el exceso de tiempo en sedestación, así como el tabaquismo y un consumo elevado de alcohol doblan el riesgo de muerte súbita, la cual solo puede tratarse con un desfibrilador automático externo y con las maniobras de RCP.