La muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una paro cardiaco en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. Es el fallecimiento inesperado de una persona aparentemente sana que vive sola y se encontraba bien en plazo de las 24 horas previas".
Su principal causa es una arritmia cardiaca llamada fibrilación ventricular, que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir. La víctima de muerte súbita pierde en primer lugar el pulso, y en pocos segundos, pierde también el conocimiento y la capacidad de respirar. Si no recibe atención inmediata, la consecuencia es el fallecimiento al cabo de unos minutos.
Las medidas de reanimación cardiopulmonar pueden conseguir en muchos casos que la arritmia desaparezca y el paciente se recupere. Si por fortuna sucede esto, estaremos ante una 'muerte súbita reanimada'. Para esto puede echarse mano de un desfibrilador automático externo, dispositivo que puede colocarse en zonas visibles de lugares públicos como escuelas, plazas, estadios, gimnasios, etc. Es la mejor alternativa para reanimar a una persona que atraviesa por un caso de fibrilación


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