Hay que insistir mucho en hacerle ver qué actitudes son las erróneas para irle acostumbrando a no hacer agujeros o cualquier otra travesura.

De todas formas, hay razas que son más fáciles de adiestrar que otras. Lo mejor suele ser llevarlo a un centro de adiestramiento canino para que os aconsejen la forma más correcta de educarle.