Hay ya mucha gente que se ha hecho microinjertos capilares y les ha ido muy bien, hasta el punto de que nadie se ha dado cuenta. Lo mejor es un cambio progresivo de la imagen, de forma que ni empieces demasiado tarde, cuando la alopecia es demasiado marcada ni pretendas un cambio demasiado radical, que haga que llame demasiado la atención.

Es la misma mentalidad que con el blanqueamiento dental: los cambios demasiado radicales quedan mal, hasta ridículos o, por lo menos, artificiales