Lo que no debe faltar nunca en un restaurante es suficiente personal como para atender de forma digna todas las mesas.Hoy he comido en Gotinga, un restaurante pequeño en el casco viejo de Cádiz.

La comida muy buena, pero nos fuimos con "mal sabor de boca" por la poca atención recibida, a pesar de que los DOS camareros que había hicieron todo lo humanamente posible, pero no puede haber solo 2 camareros para atender un montón de mesas y la barra.

Se ve que es la política de ahorrar todo loposible, pero ese tipo de tácticas se convierten en "pan para hoy y hambre para mañana", por lo que es yo, no vuelvo...