A mediados del siglo pasado, cuando España era "un país en vías de desarrollo" (eufemismo que nos decían en el colegio para evitar la palabra subdesarrollado), era normal que nuestro país fuera generador y "emisor" de emigrantes a otras partes del mundo: Argentina, Venezuela, Méjico, Alemania, Francia,...

Mientras tanto, en España se enaltecía la figura del valiente y sacrificado emigrante, que en ocasiones no recibía el trato digno que merecía.

Despuçes del crecimiento económico español, gracias a la época de bonaza económica y crecimietno en la industria y el sector inmobiliario, ha llegado a España un número que nadie había previsto de inmigrantes, con lo que ha cambiado el paisaje humano de nuestro país. Ello ha traído consigo críticas fáciles e incluso maltrato de ese colectivo, en una muestra de mala memoria, olvidando nuestro pasado más reciente.

Como la Historia es así de irónica, ahora vueleve una situación de penuria económica a España y volvemos a generar emigrantes (por ahora a Alemania, ya veremos en los próximo años dónde acabamos...).

Ahora me pregunto, ¿volveremos a hablar de lo injusto que es el maltrato de los emigrantes españoles en el extranjero cuando hay mucho emigrantes extranjeros en España que lo están sufriendo?...