Si comprais un alimento adecuado (nada de ahorrar en el pienso y, por descontado, nada de "comida-basura") y le dais la cantidad que aconseja el fabricante del pienso, el perro no debería estar gordo.

A ver si no está tan gordo... Ahora se ha puesto de moda intentar que los perros parezcan modelos anoréxicas de pasarela y los extremos nunca son buenos.