Esta sociedad ha mejorado mucho desde hace unas décadas, pero hay quien no lo asume y surgen este tipo de problemas. Hay quien quiere seguir como estábamos hace 100 años en las relaciones hombre-mujer y se niega a aceptar que las cosas han cambiado. Esto puede ser más frecuente de lo que parece, y un muy pequeño porcentaje de los que sienten eso acaban en soluciones violentas.